El día 20 de abril recién pasado, se celebró el 113 aniversario del nacimiento de Joan Miró y en el mundo se realizaron una suerte de actividades en su honor.
Por su parte Google ha homenajeado en su página a Louis Braille, creador del lenguaje de los ciegos, en su cumpleaños; a Wolfgang Amadeus Mozart, en su 250 aniversario; al astrónomo Percival Lowell, el día de su cumpleaños. Entre otros muchos otros personajes o fiestas de todo el mundo que han llamado la atención del diseñador gráfico Dennis Hwang, que crea un 'doodle' (un logotipo modificado de Google) como muestra de respeto y nunca ha habido problemas; los afectados lo han considerado como lo que es, un homenaje, un reconocimiento de importancia cultural por parte del mayor buscador del mundo (y por el cual no obtiene recurso pecuniario alguno).
    Hasta que Google cometió el error de homenajear a Joan Miró . Grosso error, porque de inmediato familiares del fallecido artista, ha exigido a Google la retirada del 'doodle' de homenaje bajo amenaza de demanda argumentando la violación de derechos de propiedad intelectual del autor y su familia y esto porque de google no recibieron un peso... leyendo un artículo respecto a esta actitud de los familiares, reza "Como diría la SGAE, ¿cómo van a trabajar los artistas si saben que décadas después de su muerte sus nietos y bisnietos no podrán llenarse los bolsillos con este tipo de cosas?".
    Este ejemplo de "exceso de celos" por respeto de los derechos de autor y propiedad intelectual se ha visto en otros casos similares, como en el caso de la familia de Picasso reclamaron contra la empresa DaimlerChrysler por intentar llamar 'Picaro' a uno de sus vehículos. La familia estaba protegiendo los intereses de uno de sus clientes, Citroen, a quien había cedido el nombre del pintor para bautizar a otro vehículo. Sostenía que 'Picasso' y 'Picaro' tenían demasiadas similitudes fonéticas. (¡¡Ni siquiera estaban protegiendo sus propios intereses!!) ... ¿Cuál fue el resultado de este caso? Después de un largo proceso, acaba de concluir la tercera y última apelación en el Tribunal Europeo de Justicia., y la demanda ha quedado rechazada de forma definitiva.
   
    Pero más allá de estos casos, que a mi entender son risibles, llamo a la reflexión en cuanto a cuales son los límites y el justo equilibrio de la protección de los derechos de creadores de cultura (y sus beneficiados familiares), por un lado y por el otro el uso libre de un legado que algunos califican como patrimonio cultural de la humanidad...
    Veo este ejemplo como una estocada a la cultura, como una  bofetada a todos los admiradores de grandes artistas (que son grandes por el hecho que las personas los elevan a esa categoría).
    Ojalá que la familia de Miró no lea mi artículo ni vea de nuevo el logo de Google, o sino me demandarán por continuar con el delictivo espíritu de lesionar los más elementales derechos de autor de Miró (que dicho sea de paso, fueron transmitidos por sucesión por causa de muerte... o sea, su adquisición fue gratuita).